Después de siete años de retrasos y dificultades en su construcción, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán entregó este lunes los tres nuevos puentes en la intersección de la Avenida Boyacá con calle 127, ubicados en el noroccidente de la ciudad.
Esta infraestructura, que hace parte del proyecto de ampliación de la Avenida El Rincón, busca mejorar la movilidad y reducir los constantes trancones en la zona.
Los puentes
La megaobra, que estuvo en construcción desde 2018, beneficiará a más de 1.2 millones de personas, especialmente a los habitantes de la localidad de Suba y a los conductores que transitan entre el norte y el occidente de la capital. Con la habilitación de los puentes, se estima que los tiempos de desplazamiento en el sector se reduzcan de 40 a solo 10 minutos.
Los nuevos puentes vehiculares buscan descongestionar un punto crítico del tráfico en Bogotá. La obra incluye dos puentes rectos que permitirán un flujo continuo sin semáforos y un puente curvo diseñado para mejorar la conectividad entre el norte y el oriente de la ciudad.
Según Orlando Molano, director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), los cambios permitirán eliminar tres de los cuatro semáforos que actualmente regulan el tránsito en la intersección, dejando solo un semáforo peatonal. Además, el IDU estudiará la implementación de puentes peatonales en los sectores norte y sur para garantizar mayor seguridad.
“Con estos cambios, la Avenida Boyacá será una vía de tránsito continuo en este tramo. Los conductores que vienen en sentido norte-sur o sur-norte podrán desplazarse sin interrupciones. Adicionalmente, quienes vengan del occidente hacia el oriente podrán utilizar el puente curvo para mejorar su movilidad”, explicó Molano.
Una obra clave
Los puentes de la calle 127 con Avenida Boyacá forman parte de la ampliación de la Avenida El Rincón, un proyecto estratégico para mejorar la conectividad en el noroccidente de la ciudad. La obra, que en enero de 2024 presentaba un 65,25% de avance, actualmente ya supera el 92% de ejecución y se espera que su entrega definitiva ocurra en el segundo semestre de 2025.
En la construcción de esta infraestructura han participado más de 650 trabajadores, con una inversión total que asciende a 294.438 millones de pesos.
Inicialmente, la obra debía estar terminada en 2021, pero enfrentó múltiples retrasos. Uno de los principales inconvenientes ocurrió en 2022, cuando un alud de tierra afectó la estabilidad del terreno, lo que obligó a realizar modificaciones en la ingeniería del proyecto y generó nuevos retrasos.
A pesar de estos contratiempos, la intersección de la Avenida Boyacá con calle 127 se convierte ahora en una de las conexiones vehiculares más importantes del norte de Bogotá, que facilita el tránsito entre las diferentes zonas de la capital.
Recomendaciones para los conductores
Con la apertura de los nuevos puentes, el IDU recomienda a conductores y peatones familiarizarse con los nuevos sentidos de circulación, especialmente el puente curvo que conecta el norte con el oriente.
También es clave prestar atención a la señalización vial, ya que el retiro de semáforos y la nueva configuración de la intersección podrían generar confusión al inicio. Además, se debe respetar los límites de velocidad y las normas de tránsito para garantizar una adaptación segura a la nueva infraestructura.
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