Todo pasó muy rápido: hace apenas unas semanas, el presidente de Argentina, Javier Milei, estaba celebrando su primer año en la Casa Rosada, con un nivel de aprobación sobre el 50 por ciento y un balance que, aunque polémico, es mayormente positivo, al incluir logros como la reducción de la inflación, el ajuste fiscal y el impulso de reformas estructurales largamente aplazadas.
Y entonces, el Presidente argentino lanzó, el viernes pasado, un simple trino.

En su cuenta, que siguen unas 3,8 millones de personas, Milei promovió el proyecto de criptoactivos $LIBRA, que calificó como “una iniciativa privada destinada a impulsar la economía de Argentina”. El tuit incluía un enlace.
Impulsada por una ola de interés, la moneda aumentó rápidamente su valor. De nacer con un valor efectivo cercano a cero, alcanzó unos increíbles cinco dólares. Fue entonces que los responsables de la moneda vendieron sus amplias reservas y así el valor del activo cayó a solo centavos.
En medio de la ira de los inversionistas, Milei eliminó el trino original y emitió una declaración en la que tomaba distancia del proyecto que promocionó.
Desde entonces, el mandatario está en el centro de una tormenta que, además de una andanada de críticas, ya ha dado lugar a más de un centenar de demandas por parte de aquellos que movieron su dinero sin entender qué compraban, confiando solo en la recomendación de su presidente.
En las redes, el hashtag #MileiEstafador se tomó las tendencias y ni siquiera los ejércitos de defensores digitales del Presidente lograron hacer un efectivo control de daños.
Es difícil medir, por ahora, el alcance real del problema, porque mucho dependerá de si la Justicia interviene y si define que Milei, en efecto, es responsable de respaldar un plan fraudulento. Pero en la corte de la opinión pública es innegable que el epsiodio le ha costado al mandatario, que con frecuencia presume de su nivel como economista.
Según los analistas de Kobeissi Letter, una firma global de seguimiento del mercado de capitales, en apenas 5 horas, se borraron más de 4.400 millones de dólares en capitalización de mercado. Ni Milei ni sus seguidores verificaron que la dirección de contacto asociada al proyecto era un correo de Gmail, que el sitio web de $LIBRA se creó apenas horas antes del lanzamiento y que el dominio fue registrado por tan solo un año.
El impacto de la subida y consecuente caída de $LIBRA llegó a ser tal que incluso borró más de 500 millones de dólares en capitalización de mercado de la cotización de la criptomoneda $TRUMP.

A solo unos días de la explosión de $LIBRA, las demandas se multiplican, las encuestas hablan de una caída de la popularidad de Milei, el Gobierno dice que el Presidente “fue estafado por los traders”, y que evalúa tomar acciones penales y la oposición puso sobre la mesa la perspectiva de un juicio político.

En medio del escándalo, una de las reacciones más crípticas -tan críptica que es difícil decir con certeza que se trata de una reacción- es la del propio Donald Trump. En su cuenta de Truth, el presidente de EEU publicó una imagen de Milei acompañada de una frase repite a menudo: “Si imprimir dinero terminara con la pobreza, imprimir diplomas terminaría con la estupidez”.
Está previsto que en horas, probablemente este mismo lunes, Milei dé una entrevista para “poner la cara” sobre el escándalo.
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